Cosas curiosas que puedes hacer en Tokio

La capital japonesa es colorida, excéntrica, ruidosa y abrumadora.

Es una ciudad grande, superpoblada y tecnológica, pero que conserva mucha de su cultura milenaria, digamos que puedes ver el pasado y el futuro en el mismo lugar. Los japoneses, de gustos extraños y divertidos, brindan al turista miles de actividades por hacer y sitios que visitar, las opciones son tan diversas que hay para todos los gustos, puedes sorprenderte subiendo a uno de sus modernos edificios o recorrer sus barrios más famosos y particulares, disfrutar de la paz de un santuario sintoísta o ir a un cruce peatonal en el ajetreado Shibuya.

No hay mejor lugar para salir de las rutas turísticas tradicionales y vivir una experiencia original y única. Aquí te brindaré una descripción de algunas cosas extrañas y divertidas que puedes hacer en tu visita a Tokio.


Comenzaremos con la visita al Barrio Akihabara, una ciudad electrónica donde encontrarás de todo, desde el mejor computador, cámaras fotográficas, artículos de audio y video, hasta el celular de última generación. Algunas de las cadenas más importantes que están localizadas en el barrio son: Yodobashi Camera, Sofmap y Yamada Denki. Aquí puedes convertirte en un “friki” de los videos juegos o del anime, pues encontrarás muchos salones recreativos, cafeterías temáticas, tiendas de video juegos, librerías de manga y películas anime; y podrás unirte a los otaku locales para pasar horas en las salas de video juegos para ganar figuritas, llaveros y otros souvenirs.

Cuando quieras comer un aperitivo, tendrás varias singulares opciones: puedes visitar algunos de los Maid Cafes o cafeterías de sirvientas, donde las camareras van vestidas de esta singular manera y los platos recrean caritas de algún comics; también puedes ir a un café con animales donde podrás comerte un dulce acariciando un gato u observando un buho; o ir a un Café temático de algún animé.

Para cambiar de escenario en 360° te recomiendo visitar Asakusa, el barrio más tradicional de Tokio, conocido por albergar el templo Sensoji, el templo budista más antiguo de la ciudad. Después de atravesar la puerta Kaminarimon, podrás comenzar en la calle Nakamise, una de las calles comerciales más antiguas y probar algún dulce típico o comprar un souvenir.

Camino al salón principal encontrarás muchos puestos de “papelitos de la fortuna” omikuji, y por 100 yenes agitas un contenedor de metal y sacas un número para conseguir tu omikuji abriendo uno de los cajones con ese número, de esta emocionante manera podrás conocer qué te depara el futuro (a mi siempre me auguraron mala suerte, tanto en Tailandia como en Japón), las opciones van desde Daikichi que significa excelente buena suerte hasta Daikyo que significa gran mala suerte. Si tu omikuji predijo mala suerte, no te preocupes!… la tradición dice que debes atarlo a un pino ubicado en el templo porque de esta manera la mala suerte quedará atrapada esperando en el árbol y se alejará de ti. En la actualidad los templos tienen espacios especiales para que la gente ate sus omikuji y así no maltratar los árboles.


De vuelta al bullicio citadino, es interesante ir a sorprenderse con el movimiento de Shibuya, el barrio famoso por sus grandes centros comerciales y su agitada vida diurna y nocturna. Allí puedes visitar la estatua de Hachiko en la plaza del mismo nombre, realizada en homenaje al perro Hachiko que desde la muerte de su amo y por 10 años, continuo yendo a la estación cada tarde para esperar a su amo de regreso de la universidad. Y no puedes perderte la escalofriante experiencia de pasar por el cruce peatonal en la intersección de Shibuya en hora punta, este punto se compone de 5 pasos peatonales sincronizados, y cada vez que se abren los semáforos una marejada humana invade la calle, convirtiéndose en el cruce más transitado del mundo. Lo espectacular es que nadie se tropieza o se cae, y es un reto para cualquier turista.


No puedes dejar de visitar el Barrio Shinjuku, que es el centro administrativo de la ciudad, con grandes rascacielos, centros comerciales, restaurantes, karaokes y otras muchas opciones de entretenimiento sobre todo de noche. Allí puedes visitar el Robot Restaurant y participar en un baile loco entre androides gigantes tripulados por mujeres en bikinis y luces de neón suficientes como para iluminar todo el barrio, que expone a la perfección el espíritu tecnológico y excéntrico de Tokio. Es una atracción para los turistas de todo el mundo, por su decoración metálica, colores brillantes y el espectáculo que conjuga música, rayos láser, batallas, fuegos artificiales, sirenas, tiburones y disfraces de lo más disparatados. Todo una experiencia que te asegura muchas risas, euforia y unas selfie inigualables.


Y para finalizar con broche de oro, debes buscar un hotel de cápsula para pasar la noche. Y es que, para sacar el mejor provecho al poco espacio disponible, en Tokio algunos hoteles brindan este servicio, alquilando una pequeña cápsula, en el que hay que entrar tumbados sin poder incorporarse, por un precio bastante económico. Es una opción que está muy de moda en Japón, y una opción para aquellos que pierden el último metro de regreso a casa, pero para los turistas es una experiencia bastante original, si no eres claustrofóbico claro.


Seguramente encontrarás muchas más raras opciones, pues en Tokio lo extraño es la norma…

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