Ruta en bicicleta por Amsterdam

Fundada en el siglo XII como un pequeño pueblo pesquero, Ámsterdam es en la actualidad la ciudad más grande de Holanda, y se ha convertido en un gran centro financiero y cultural de proyección internacional. Caracterizada por sus pintorescas casas y los canales que atraviesan toda la ciudad, la capital holandesa es también la ciudad de las bicicletas, principal medio de transporte de los habitantes. Por lo que será fácil impregnarse de ganas de recorrer la ciudad de la forma más sana, ecológica y divertida. Ya en la ciudad podrás conseguir con facilidad un lugar donde alquilar una bicicleta, aunque también hay en internet diversas posibilidades de alquilarla con anticipación, con precios que van desde 4 a 10€. En todo caso es importante que elijas una con freno de mano, ruedas anchas para mayor estabilidad y tres velocidades; aunque si llevas niños podrás también elegir bicicletas con añadidos o familiares. Con bici en mano, comienza una interesante aventura de unas 4 horas por las calles del centro de Ámsterdam.

Aquí os dejo un enlace a múltiples opciones de alquiler de bicicletas por toda la ciudad e incluso tour en ellas.

Una vez bicicleta en mano, empezamos la ruta!!

Puedes comenzar recorriendo el Barrio Jordaan, lleno de patrimonio, historia y cultura. Recorrerás las iglesias y patios escondidos en el que vivieron artistas famosos como Rembrandt. Allí visitarás la Casa de Anna Frank, la niña judía que dejó en su famoso diario los horrores del nazismo en la 2da Guerra Mundial. Luego no puedes dejar de ir al Rijksmuseum, Museo Nacional que posee la más famosa colección de pinturas del siglo de oro, así como colecciones de arte asiático y egipcio. Además tienes alrededor de este gran Museo otros más pequeños, como el de Van Gogh y el de Arte Moderno, que también puedes visitar en este eje cultural de la ciudad.


Continuando la ruta hacia el sur, hay que ir al Parque Vondelpark, el pulmón verde de Ámsterdam. Podrás darle un recorrido en bicicleta, parar para descansar, relajarte, comer al aire libre o en algun café y disfrutar de la variedad de flores de estas 47 hectáreas de naturaleza. En verano se realizan conciertos o teatro al aire libre, si tienes suerte puedes toparte con alguno de estos espectáculos. Si llevas niños, en este parque no falta la diversión, existen varios parques infantiles, comida para niños y en medio del parque hay una piscinita para chapotear en verano.


Tomando ahora dirección al norte debes ir a la pintoresca Plaza Spui, allí se encuentra la pequeña estatua llamada Het Lieverdje, es el emblema de la plaza y representa la juventud de Ámsterdam. Si eres un apasionado por la lectura, este será tu lugar favorito, aquí encontrarás las librerías más grandes e impresionantes de la ciudad, y si es día viernes también tendrás un mercado callejero de libros nuevos y de segunda mano. Pero si vas en día Domingo el mercado es de arte y la plaza se llena de pinturas, esculturas, orfebrería, artes gráficas, entre otras. Es bueno darte tiempo para disfrutar de esta plaza o adquirir algún libro o pieza que sea de tu interés.


Continuaremos la ruta pedaleando por los canales de la ciudad, conociendo la zona que ha sido incluida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, obra de la ingeniería holandesa del siglo XVII. Para finalizar el recorrido en el Barrio Rojo, en el centro de Amsterdam, famoso por su historia, arquitectura, vida cultural y por ser uno de los barrios más liberalizados del mundo. Consta de una red de calles medievales a lo largo de las cuales pueden encontrarse restaurantes, hoteles, cafés y locales de exhibición en donde se práctica la prostitución legal detrás de una puerta de cristal, normalmente iluminada con luces rojas. Este Barrio es históricamente famoso por esta actividad desde hace siglos, ya que los marineros solían frecuentar la zona debido a la proximidad con el puerto. Ya en el año 1300, las mujeres deambulaban por las calles con faroles rojos y se encontraban en secreto con los marineros para ir a los bares, clubes y locales de entretenimiento.

Al final, debes regresar al punto de alquiler de la bicicleta. Cerrando con una rica cena en cualquiera de los muchísimos restaurantes o cafés existentes en la ciudad. Una buena oportunidad para probar sus quesos, patatas fritas, estofados, panquecas… o sus opciones vegetarianas, sin que te falte una Heineken para compartir con amigos y familiares esta estupenda experiencia sobre dos ruedas por esa ciudad Holandesa.

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