Ruta por las mejores pastelerías de Paris

La Capital del amor y las luces, no sólo es atractiva por la moda, el arte y la diversidad de culturas que se sintetizan en cada una de sus calles, sino también por la calidad de su gastronomía, en especial de su pastelería, que convierte cada plato en una obra de arte.

Se cuentan por miles las Pátisseries en París, y cada una se especializa en una delicia en concreto, por lo que, si quieres probar lo mejor de lo mejor, debes hacer un pequeño recorrido por la ciudad, que además te servirá para conocerla.
Te mostraré por aquí una ruta por las más famosas pastelerías parisinas, aprovechando para conocer, al mismo tiempo, monumentos y edificaciones que son simbólicas en esta ciudad. Prepara el paladar para vivir la más rica y singular experiencia…


Comenzaré por una de las más antiguas y conocidas, la Pastelería Ladurée ubicada en: la 75, Avenue des Champs Élysées, 75008, pero que cuenta con 7 establecimientos más en la ciudad y en otros países del mundo. Es famosa por sus macarons y es posible conseguir colas de turistas para probarlos. También encontrarás aquí pasteles perfectamente elaborados. El lugar es encantador, lujoso y glamuroso que evoca al pasado, sus vitrinas son iluminadas por la fiesta de colores de sus macarons.


Al salir de la pastelería podrás recorrer una de las avenidas más importante de París, los Campos Eliseos, que data del siglo XVII, y que en la actualidad es la zona donde se encuentran tiendas de lujo, restaurantes selectos y cine, un fascinante recorrido para quien gusta de ir de compras. Si no es tu predilección, también estarás muy cerca del Arco del Triunfo, uno de los monumentos más famosos de la capital, construido por orden de Napoleón Bonaparte entre 1806 y 1836, para conmemorar la batalla de Austerlitz. Desde su altura se tienen unas espectaculares vistas de la ciudad. No es mala idea comprar unos macarons e irse a comerlos en la plaza cerca del Arco, una combinación perfecta de placer con todos los sentidos.


A 8 cuadras de aquí, nuestra ruta nos llevará a La Pàtisserie des Rèves en la 19 Rue Poncelet, que destaca por su impactante y moderna decoración, en la que los pasteles son tratados como obras de arte. Aquí se hacen los mejores Paris-Brest y tartas Saint Honoré de la ciudad, y los más divinos éclairs de chocolate, que explotarán de sabor en tu boca. También ofrecen postres de lujo y una gran variedad de pasteles.


Luego iremos a la Pastelería Pierre Hermé, en el Rue Bonaparte 72, una boutique con alta pastelería de diseño. También aquí el macarons es un ícono, sus sabores van desde los más clásicos a los más exóticos. Hay que esperar turno para comprar, por la gran cantidad de turistas buscando su deleite, pero bien merece la pena. También es muy buscado su cake de naranja o su pastel de ispahan, todos son una tentación de las manos del “Picasso de la Pastelería”, como fue bautizado por la Revista Vogue. La delicadeza, perfección y sensibilidad de sus pasteles, le tienen bien ganada la fama.

Además puedes adquirir los más exquisitos bombones de chocolate, que se derriten en tu paladar, no sabrás cual es más rico que otro. El local es pequeño y no hay mesas para comer allí. Pero puedes comprar e ir a la plaza Saint Suplice cruzando la calle, donde vale la pena sentarse con calma para degustar estos manjares. La Plaza está ubicada frente a la Iglesia del mismo nombre, su construcción data del siglo XIX, su principal atractivo es la fuente monumental central, obra del arquitecto Louis Viscoti.

Seguidamente, iremos a la 35 de la Rue de Vaugirard para encontrarnos con Sadaharu Aoki, donde su chef japonés combina la sencillez y delicadeza de la pastelería nipona con la elegancia de los dulces franceses. Sus elaboraciones tradicionales francesas se mezclan con ingredientes asiáticos como el té matcha, el sésamo, el azuki o cítricos como el yuzu, dando origen a exquisitos chocolates, tartaletas de yuzu, macarons de sésamo negro, pasteles de matcha y tartas de caramelo salado.

Podrás comprar aquí tus delicias e ir a visitar los Jardines de Luxemburgo que se encuentran a dos calles. Estos jardines son un parque público, jardín del Senado Francés, cuya sede se encuentra en el Palacio de Luxemburgo. Incluye varias zonas de juegos cercadas para los pequeños, y cerca hay un popular teatro de marionetas y un tiovivo. El jardín es agradable por su tranquilidad.

Y para finalizar el recorrido, visitaremos la Pastelería Hugo&Victor, en el número 40 del Boulevard Raspail, donde los cakes y las magdalenas alcanzan una perfección casi celestial. También debes probar sus elegantes bombones de altísima calidad, tartas y pasteles individuales, todos ellos acompañados con vinos sommeliers reconocidos internacionalmente, una experiencia única y fascinante.


Espero que este dulce paseo por París te despierte las ganas de seguir probando las maravillas de la gastronomía francesa, país de los mejores chef del mundo.

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