Guía de Lisboa

Lisboa es la capital costera y montañosa de Portugal. Desde el imponente Castillo de San Jorge, la vista abarca los edificios de colores pastel en la ciudad antigua, el estuario del Tajo y el puente colgante 25 de Abril. Cerca, el Museo Nacional del Azulejo exhibe 5 siglos de azulejos de cerámica decorativas. Justo fuera de Lisboa hay una franja de playas en el Atlántico, desde Cascaes hasta Estori. Es la capital, la más rica y mayor ciudad de Portugal. Situada en la desembocadura del río Tajo.

El centro histórico de la ciudad se compone de siete colinas, siendo algunas de las calles demasiado empinadas para permitir el paso de vehículos. La ciudad se sirve de tres funiculares y un elevador (elevador de Santa Justa). La parte occidental de la ciudad está ocupada por el Parque Forestal Monsanto, uno de los parques urbanos más grandes de Europa con un área de casi 10 kilómetros cuadrados.

Hace siglos el estuario era más ancho, su reducción con el paso de los años ha provocado la ampliación del terreno disponible para la ciudad. Lisboa se asienta sobre los restos de un antiguo campo volcánico que se extiende por todo el distrito de Lisboa; entre los volcanes más conocidos están el Monsanto y las colinas de Lisboa.

Si deseas darte un viaje por esta gran ciudad europea ten en cuenta que, es la espectacular capital de Portugal y una de las ciudades más vibrantes y carismáticas de Europa; se trata de una ciudad que mezcla sin esfuerzo su herencia y tradición con un modernismo impactante y pensamiento progresivo. Como destino de vacaciones, Lisboa ofrece una historia rica y variada, una animadísima vida nocturna y un clima fantástico durante todo el año. Lisboa es, ante todo, luz: atlántica, poderosa, sorprendente, con matices inesperados al fundirse con los azulejos de los edificios. 

Al estar en esta hermosa y calidad ciudad no dejes de visitar y por su puesto probar la “Fábrica dos Pasteis de Belém”. Los famosos pasteles que te tienes que llevar de recuerdo de Lisboa. Los pasteles de Belém son una de las especialidades típicas de la repostería portuguesa y uno de los principales souvenirs que podemos llevarnos de Lisboa. Su enorme fábrica y salón de café son una visita turística imprescindible durante la visita. Son unos pequeños pasteles que se empezaron a fabricar en 1837. La explicación de cómo y por qué precisamente en Belém nos la da la refinería de caña de azúcar que funcionaba en este antiguo barrio lisboeta, cerca del Monasterios de los Jerónimos, asociada a una pequeña tienda de comercio variado. Según el gerente de la planta, la asombrosa cantidad de 20,000 pasteles se hace todos los días.

Si deseas conocer un poco de historia, arquitectura y cultura sería importante que visitaras el Monasterio de los Jerónimos. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983, constituye unos de los principales ejemplos de la arquitectura manuelina en Portugal y un homenaje a la época dorada de los descubrimientos, pues Manuel I ordenó su construcción para conmemorar el regreso de la India de Vasco de Gama. De hecho, las obras se financiaron con los impuestos procedentes de las colonias. Ya sumergido en la corriente de las representaciones artísticas y culturales de Lisboa, debes procurar poder ver la hermosa ciudad desde un mirador histórico. 

 

Uno de los monumentos más singulares de Lisboa, la Torre de Belém, es una torre fortificada del siglo XVI, construida como una puerta simbólica a Lisboa y para marcar la expedición. Esta construcción altamente ornamentada y casi perfecta también es parte del sistema de defensa utilizado para proteger Lisboa, que consiste en una línea de fortalezas desde Cascais hasta Caparica. Tienes que cruzar un puente levadizo de madera para llegar a la torre que fue diseñada en el típico estilo manuelino, pero que también tiene una fuerte influencia del arte decorativo árabe. Cuando Portugal fue invadido por las tropas españolas en 1580, la torre fue capturada por el español Duque de Alba y posteriormente utilizada como prisión. 

Descubriendo los 5 miradores más bellos de Lisboa, es sin duda una manera de conocer Lisboa. Cada uno a su manera muestra la belleza de la capital…  Desde donde se puede observar hasta el último rincón de la ciudad. 

Si te quedas en Lisboa durante varios días, debes visitar Sintra Cascais y el Santuario de Fátima. Lisboa está a unos 300 km de la ciudad de Oporto, si quieres ir a Oporto desde Lisboa no te lo puedes perder y durante el viaje visita Aveiro y Coimbra. 

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