De los muchos viajes que hemos hecho mi esposo y yo por razones de trabajo o placer, acumulando anécdotas muy variadas, experiencias enriquecedoras y sorprendentes, creí que ya no me faltaba nada por experimentar.
Blog personal de Rocío Ruiz
De los muchos viajes que hemos hecho mi esposo y yo por razones de trabajo o placer, acumulando anécdotas muy variadas, experiencias enriquecedoras y sorprendentes, creí que ya no me faltaba nada por experimentar.
Llegué el mes de abril de 1997 a la ciudad de Taiyuan. Después de desayunar un poco de fruta y pan con mantequilla –que servían en el hotel– prendí la televisión para ver cómo funcionaba el país. Solo había canales con películas chinas muy antiguas; unas en blanco y negro, otras con una calidad de …