De los muchos viajes que hemos hecho mi esposo y yo por razones de trabajo o placer, acumulando anécdotas muy variadas, experiencias enriquecedoras y sorprendentes, creí que ya no me faltaba nada por experimentar.
Blog personal de Rocío Ruiz
De los muchos viajes que hemos hecho mi esposo y yo por razones de trabajo o placer, acumulando anécdotas muy variadas, experiencias enriquecedoras y sorprendentes, creí que ya no me faltaba nada por experimentar.
Una de mis tantas aficiones son los aviones. Desde que iba al cine, hace muchos años, allá por 1964, cuando se proyectaban dos películas por sesión y el tema de estas, por lo general, era la guerra, a mi me encantaba ver el papel que desarrollaban los pilotos en los aviones.
Nunca pensé que la ciudad de París se convertiría en mi segunda casa. Parte de mi familia vive aquí, razón por la cual viajo de manera constante a visitarla, como en estos días en que me encuentro de visita.
De las experiencias más bonitas que recuerdo de mis viajes al extranjero, está, sin duda alguna, la estancia en Orizaba, Veracruz. Uno de los “Pueblos Mágicos” de mi hermoso país.
En el año 2010 fuimos a vivir a la ciudad de Mobile, situada al sur del estado de Alabama, en Estados Unidos. Mi esposo tenía que supervisar una obra de la empresa Thysen Krupp, que procesa acero inoxidable. Yo no estaba muy ilusionada en vivir en este país, por todas las cosas que escuchaba respecto …
Mi segunda estancia por Turquía fue en el año 2017 en que enviaron a mi esposo a trabajar a la provincia de Izmir, en el municipio de Kemalpasa (Mustafa Kemal Pachá), a unos 25 kilómetros de la ciudad de Izmir (Esmirna).
En 2007 me fui a vivir a Tailandia por temas de trabajo de mi esposo. Nunca imaginé que aún con los limitantes del idioma, iba a tomar un curso de masaje tailandés y hasta iba a obtener dos diplomas… ¡uno en inglés y el otro en tailandés!
La conocida frase que decimos cuando no entendemos o comprendemos algo: “está en chino”, yo la cambiaría por la de “está en ruso”.
La primera vez que viajé a Rusia fue en enero del 2015 . Estuvimos por una estancia de tres meses en una ciudad al sur del país, llamada Lípetsk. Salimos de París en vuelo directo a Moscú y desde ahí tomamos uno comercial hacia nuestro destino final.
Llegué el mes de abril de 1997 a la ciudad de Taiyuan. Después de desayunar un poco de fruta y pan con mantequilla –que servían en el hotel– prendí la televisión para ver cómo funcionaba el país. Solo había canales con películas chinas muy antiguas; unas en blanco y negro, otras con una calidad de …