París, la ciudad del amor
Mi familia Viajes

París, mi segunda casa

Nunca pensé que la ciudad de París se convertiría en mi segunda casa. Parte de mi familia vive aquí, razón por la cual viajo de manera constante a visitarla, como en estos días en que me encuentro de visita.

Pero yo no vengo a París como todos los turistas. Al preparar mi maleta no busco ropa adecuada para ir al Moulin Rouge, ni programo mi tiempo para visitar la Torre Eiffel o el Arco del Triunfo. Mi maleta lleva tortillas, chiles, achiote, enchiladas potosinas (plato típico de San Luis Potosí, México), y mi gestión de tiempos es para jugar con mis nietas y tener largas conversaciones con mi hijo y mi nuera. ¡Para mi París es visitar a mi familia!

París es arte y culturaConozco bien la ciudad y me gusta mucho. En viajes anteriores me he paseado por muchos rincones hermosos y románticos, visitando mi lugar preferido que es el barrio de Montmartre, donde se encuentra la imponente Basílica del Sagrado Corazón. También he aprovechado esas visitas para comprar recuerdos o saborear creps.

La primera vez que visité París, hace 43 años, acompañada de mi esposo Jean Marc, quien es francés, me enamoré de la Torre Eiffel, el olor a café y a pan recién horneado, las estrechas calles con sus adoquines, sus monumentos y sus museos.

¡Cómo pasa rápido el tiempo! Hace apenas algunos años, cuando mis hijos eran estudiantes y Jean Marc estudiaba cine, mientras Christian hacía estudios de economía, venía a visitarlos, salíamos a comer a algún restaurante y paseábamos de manera despreocupada. La convivencia con sus compañeros de estudios y el coincidir alguna vez con los padres de algunos de ellos de nacionalidades diferentes a la nuestra, hizo que esa época fuera muy interesante.

En la actualidad mi hijo frecuenta a algunos de ellos y, por supuesto, todos han formado sus familias, por lo que ahora somos una gran familia regada por el mundo.

Después de casi un año y medio de no poder viajar a causa de la pandemia, estoy muy contenta de volver a convivir con mi familia y jugar con mis pequeñas alegrías: mis nietas, además de quedarme alguna noche cuidando de ellas para que mi hijo y su esposa se tomen un pequeño respiro después de tanto encierro.

Este viaje abre una nueva etapa en nuestras vidas, ya que con la pandemia debemos reestructurar algunos detalles para continuar siendo una familia unida en la distancia.

En el barrio de Montmartre. Al fondo la Basílica del Sagrado Corazón Ahora estoy conociendo algunos parques y jardines donde hay juegos para niños, y cuando vamos a un restaurante, que es de esos con espacio y menú infantil, encuentro en estos aspectos que la ciudad sigue siendo hermosa, aun cuando se vea desde otra perspectiva.

Aunque ya tengo mis dos dosis de vacuna, por precaución no me atrevo a utilizar el transporte público para salir a pasear, pero disfruto mi estancia cocinando y conviviendo con mi familia en estas dos semanas que estaré de visita.

Regresaré a Valencia a esperar la llegada de mi esposo, que vuelve de Corea del Sur después de siete meses de trabajo. Mi hijo Jean Marc y su familia se irán a México para visitar a la familia de mi nuera y todos volveremos a reunirnos en Valencia en el mes de agosto. Pero como dice esa frase mítica de la película «Casa Blanca»: “siempre nos quedará París”.

También puede gustarte...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *